Cuando la música se convierte en inspiración

Cuando la música se convierte en inspiración y la inspiración se transforma en historias es cuando nace Non-Girly Blue.

Somos un experimento literario conformado por mujeres amantes de las letras y la música. Cada quince días nos alternamos para recomendar una canción sobre la cual las demás non-girly blues soltamos la imaginación y nos inspiramos para escribir... escribir relatos, historias, cuentos, personajes y a veces hasta poemas. ¿Y por qué no pues?

[Publicaciones y canciones nuevas cada quince días]

20160620

Interrogatorio, Deltas y café




Mi Capitán la detenida no ha querido hablar. Tiene de estar así casi dos horas. Solo nos preguntó si queríamos café, pero le dijimos que no.

-¿Y ustedes querían café?- le pregunté a López Sigüenza

-Si pero..titubeó López

-¿Pero tuvieron miedo de que los envenenara?
Aparté del camino a López Sigüenza. Había salido a mi encuentro del fondo de la casa a la cual se accedía después de pasar un barandal que protegía dos breves jardines cubiertos de helechos. Estaba seguro de que si escarbaba iba a encontrar propaganda comunista.
Lentamente me acerqué a la sala en la que horas antes quizás la mujer, que horas más tarde se convirtió en la doctora, habría  estado redactando escritos prohibidos en clave.

Conocía esas casas de subversivos tan pedantes en su frugalidad, con su poco mobiliario, con lienzos baratos y llenas de libros. Me acerqué al escritorio de ella. Abrí las gavetas y solo encontré unos sobres llenos de  insectos. Debe ser un nuevo tipo de inteligencia de estos muchachos, pensé. Guardé el sobre en uno de mis bolsillos.

Desde la sala se veía ella una mujer blanca, pelinegra y muy delgada para mi gusto, pero al acercarme se me reveló una mujer de otra galaxia y sentí la punzada en la bragueta. Estaba sentada con las manos juntas sobre la mesa, llevaba esas grandes gafas para ver, tan de moda por esos tiempos. Le cubrían la mitad de la cara y podía ver su boca a lo Sofía Loren. Más tarde fantasearía que con esa boca me decía cosas bonitas.

Tenía largos cabellos partidos por un camino al centro de la cabeza. Llevaba una camisa verde de botones y unos pantalones Jordache. Estaba descalza.
Quería interrogarla pero no para obtener información de inteligencia solo quería saber más de ella, si era soltera y si algún día que yo estuviera de licencia quisiera salir conmigo.

-Usted debe tener amigos influyentes, si no ya estuviera en el cuartel central, señorita Suarez- dije con un sarcasmo que no me salió del todo

-Pues lléveme al cuartel central porque no tengo amigos- dijo ella que apenas levantó los parpados para verme desde abajo, desde la silla del comedor.

-Mire ya revisamos su casa y no encontramos propaganda subversiva, solo unos cuantos discos, como este de Toto. Se lo voy a llevar a mi hermano que le gusta mucho.

-Puede llevarse la discoteca completa, tengo viaje para Estados Unidos y comprar el doble de discos de estos que usted ahora necesita robarse.
Era demasiada arrogancia de una detenida enfrente de los subalternos, tenía que parar esa salvajada.

-¿Y qué le hace pensar que se va a ir para Estados Unidos? Mire si no está en peores condiciones es porque mi coronel Sánchez Parada ha dicho que es pariente suyo y que está muy agradecido con sus tías las enfermeras que le cuidaron a la mamá en los últimos días del cáncer ¿Por cierto dónde están?

- Una haciendo turno en el Rosales, y otra fue a poner un suero cerca- respondió liberando un suspiro de fastidio.

- Mire le hemos dado seguimiento, y ha tenido un patrón de circulación sospechoso, en estos tiempos están prohibidas las concentraciones de personas, ¿Lo sabe verdad?
 P
  -Si lo sé.

-¿Y a qué se deben sus constantes salidas sola y visitas a casas, apartamentos y hoteles?
Solo entonces sus ojos tomaron vida y percibí  en su voz una ligera intención amistosa.

-Estoy haciendo mi investigación doctoral, respondió.

- ¿Y por eso tiene que andar de casa en casa, y con mucha gente y tan distinta? Hace poco se quedó tres horas en un restaurante chino allá por el centro-  pregunté con sincero interés por saber.

- De eso se trata mi investigación, de conocer gente. ¿Quiere café o fumar? Me dijo alejándose con los pies del filo de la mesa

-Todavía no- respondí.- Ahora era yo el cómplice de ella- Yo creí que era algo de insectos, hay tantos bichos.

- A veces los humanos nos comportamos como insectos- dijo la ahora doctora al momento que de  una azucarera sacaba una cajetilla de Delta Rojo.

-¿Y para eso tiene que ir a casas ajenas? De gente que no se conoce entre sí- pregunté con más intención de que me diera una excusa para dejarla en paz,  que la de encontrar pistas incriminatorias.

-De eso se trata la investigación, respondió en plan jaculatoria. Y desnudó de la bolsa plástica la cajetilla blanda de los Deltas.

-¿De qué?., no quise tomar el cigarrillo que me ofrecía.

- De saber si la gente que no se conoce coge, coge como en el porno. ¿Satisfecho mi capitán o también tengo que ir a rendir declaración al castillo?

Y entonces, preferí el café.


 Inspirado por África, de Toto




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