Cuando la música se convierte en inspiración

Cuando la música se convierte en inspiración y la inspiración se transforma en historias es cuando nace Non-Girly Blue.

Somos un experimento literario conformado por mujeres amantes de las letras y la música. Cada quince días nos alternamos para recomendar una canción sobre la cual las demás non-girly blues soltamos la imaginación y nos inspiramos para escribir... escribir relatos, historias, cuentos, personajes y a veces hasta poemas. ¿Y por qué no pues?

[Publicaciones y canciones nuevas cada quince días]

20150421

Mówisz po Polsku?



El Salvador! Oh, El Salvador! —respondían en un inglés medio masticado y ojos de interrogación al no poder ubicar ese país en su globo terráqueo mental.

Los ojos de sorpresa y las expresiones de admiración, que nunca entendí cómo se pronunciaban ni mucho menos como se escribían, formaban parte de las conversaciones con los amigos del centro budista en Gdańsk, quienes luego de un recorrido por el sitio y una meditación, nos recibieron con una parrillada al aire libre. El recorrido en carretera, las impresiones del país, la arquitectura, el clima, la política, el comunismo, el trabajo, la inmigración, la economía… fueron de los temas que entre cervezas, chorizos, carne, mostaza y cebollas asadas intercambiamos, aprovechando la oportunidad de practicar ese mal logrado inglés que conectaba la curiosidad del visitante, del residente.

Fue quizás entre cigarro y cigarro bajo ese arbolito que estrenaba hojas en un verano de 20 grados centígrados que llegamos a la música. ¿Cómo es posible que alguien que hable español y que viva del otro lado del mundo, en un país de Centroamérica (“perdón, pero ¿dónde queda eso?”) supiera de una banda llamada Komety?

I dont really know! —respondía abriendo los ojos igual que ellos, como queriendo ser un espejo. Y la verdad es que ya ni recuerdo como llegue a Komety. Supongo que los encontré de la misma forma en que llegamos a todos lados, con curiosidad.

Este fin de abril me encuentra pasando fotografías, recordando esa visita a la ciudad del ámbar mientras “Ostatnie Lato XX Weiku” me susurra emociones al oído. Nunca supe que dicen y nunca me tomé la molestia de buscar las letras para darle copy-paste en el traductor de Google. Hoy tampoco será ese día. Me sucede últimamente que las letras me estorban.

Quizás sea mejor así: no saber nunca y simplemente dejarse llevar. Dejar que sea la melodía la que hable, la que inunde mi cuerpo y la que suelte mis dedos en un desenfreno mental de palabras, para que finalmente vea las emociones, para que finalmente las comprenda.

Dziękuję za przeczytanie!

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NGB.DA20150421

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