Cuando la música se convierte en inspiración

Cuando la música se convierte en inspiración y la inspiración se transforma en historias es cuando nace Non-Girly Blue.

Somos un experimento literario conformado por mujeres amantes de las letras y la música. Cada quince días nos alternamos para recomendar una canción sobre la cual las demás non-girly blues soltamos la imaginación y nos inspiramos para escribir... escribir relatos, historias, cuentos, personajes y a veces hasta poemas. ¿Y por qué no pues?

[Publicaciones y canciones nuevas cada quince días]

20140101

Mi año en una canción.

(O mejor que sean dos)

Este año fue bastante fértil en el tema música, conocí a grupos, cantantes y músicos como Feist, Incubus, The Weekend, Washed Out, Asobi Seksu, Otis Redding... Y la lista sigue. Pero, probablemente, de todos los artistas que llegaron a mis oídos en el 2013 al que más cariño le he tomado es a Leonard Cohen. Sí, ya conté un poco la historia en Limbo-Nimbo, y sí, también me excusé por haberlo dejado entrar en mi vida hasta ahora, no sé por qué no lo había conocido antes. En fin: amo a Leonard Cohen más de lo que él y ustedes se imaginan. Cada una de sus canciones para mí fue una sorpresa solo comparada al sorbete de coco... Sí, el descubrimiento de más de 20 de sus canciones se realizó en un mismo día y creo que como en dos horas, más que un descubrimiento fue una revelación. Cuando llegué a I'm Your Man pensé que ya lo había oído todo y que podía morir tranquila.

¡Leonard Cohen cantame I'm your man al oído! Aunque seás un viejito que ya no da más. Pueden oír la canción aquí y díganme si no es lo más sexy que han oído en su vida. ¡¡Díganme!!

En fin, que el colmo de las canciones de Leonard Cohen es Take This Waltz y, ajá, la anterior no era la primera canción de la que iba a hablar aquí, digamos; sino que la del vals, que resulta está basada en el poema Pequeño Vals Vienés de Federico García Lorca:

En Viena hay diez muchachas, 
un hombro donde solloza la muerte 
y un bosque de palomas disecadas. 
Hay un fragmento de la mañana 
en el museo de la escarcha. 
Hay un salón con mil ventanas. 
¡Ay, ay, ay, ay! 
Toma este vals con la boca cerrada. 

Este vals, este vals, este vals, 
de sí, de muerte y de coñac 
que moja su cola en el mar. 

Te quiero, te quiero, te quiero, 
con la butaca y el libro muerto, 
por el melancólico pasillo, 
en el oscuro desván del lirio, 
en nuestra cama de la luna 
y en la danza que sueña la tortuga. 
¡Ay, ay, ay, ay! 
Toma este vals de quebrada cintura. 

En Viena hay cuatro espejos 
donde juegan tu boca y los ecos. 
Hay una muerte para piano 
que pinta de azul a los muchachos. 
Hay mendigos por los tejados. 
Hay frescas guirnaldas de llanto. 
¡Ay, ay, ay, ay! 
Toma este vals que se muere en mis brazos. 

Porque te quiero, te quiero, amor mío, 
en el desván donde juegan los niños, 
soñando viejas luces de Hungría 
por los rumores de la tarde tibia, 
viendo ovejas y lirios de nieve 
por el silencio oscuro de tu frente. 
¡Ay, ay, ay, ay! 
Toma este vals del "Te quiero siempre". 

En Viena bailaré contigo 
con un disfraz que tenga 
cabeza de río. 
¡Mira qué orilla tengo de jacintos! 
Dejaré mi boca entre tus piernas, 
mi alma en fotografías y azucenas, 
y en las ondas oscuras de tu andar 
quiero, amor mío, amor mío, dejar, 
violín y sepulcro, las cintas del vals.


Y lo que tengo que decir respecto a esto es que, aunque el español es un idioma mucho más poético que el inglés (bueno, eso siento yo), Leonard Cohen hizo una interpretación maravillosa del poema en su canción... Puedo decir, y por favor no me escupan ni tiren piedras, que me gusta más su interpretación que el propio poema de Lorca. Aquí la canción:


Lo maravilloso de Take This Waltz, y es a donde quería llegar, es que me causa tanta alegría cuando la escucho, que a veces la pongo en repeat cuando manejo. Sí, es rico manejar en carretera oyendo esa canción. Es una canción alegre, digamos, aunque realmente la letra hable de amores imposibles y cosas así... Leonard Cohen (y Lorca, por supuesto) me inspiraron a ir a Viena un día de estos, un día no tan próximo, pues.

Repito: Leonard Cohen, te amo. :)

La segunda canción, la "mejor que sean dos" es Perfect Day de Lou Reed. Miren, yo ya la había oído antes, era fan de Lou Reed y su Take a Walk In The Wild Side (¿y quién no?), pero este año, de alguna manera se convirtió también en una canción para manejar, para manejar hacia el horizonte mientras cae el ocaso... Algo así. Y aunque mucha gente me dice que es una canción triste, a mí no me lo parece. La siento feliz. Una canción feliz como para caminar por allí un sábado en la tarde y que el cielo esté inexplicablemente azul y lleno de nubes. Eso. Y el pobre Lou se murió este año. Un fin de semana en que yo estaba con una propensión impresionante a la tristeza, se murió un domingo, creo. Y lo lloré. Y escribí un relato en su honor aquí en este blog. Les dejo aquí esta versión de la canción que fue hecha para un promo de la BBC, hay varios artistas conocidos en este video, hay otros que no tanto.


Y bueno, eso es todo, creo. Obviamente hay muchas, muchas canciones este año, tengo una cantidad exagerada de playlists en el iTunes. Tienen que saberlo: hago playlist para todo, o al menos eventos u ocasiones especiales. Entre muchos de ellos están el Playlist VV (vale verga), Para Llorar, Narcisos, Miércoles, Para Desayunar y así... Ahora, con mi nueva cuenta en Spotify estoy conquistando el mundo de los playlists. Es un éxito, si no tienen su cuenta: ábranla.

Y feliz año nuevo.

2 comentarios:

  1. Leonard Cohen is DA MAN! :3 a mi también me cantó un par de verdades este año.

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  2. Ah, qué linda esa frase: me cantó un par de verdades...
    Bueno, pues a mí también, y muchas.

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